Nacionalismo   |   PT  /  EN

El nacionalismo moderno es una invención europea del siglo XIX, concebida para unificar mercados, ejércitos y narrativas dentro de fronteras fijas. En contextos coloniales, el nacionalismo tuvo un papel liberador: se construyó contra el imperio, en la lucha por la independencia, ofreciendo versiones sofisticadas de nacionalismo cultural sin racismo biológico, frecuentemente internacionalistas. Sin embargo, en la Antropocénica, el nacionalismo tradicional muestra sus límites. El cambio climático no reconoce pasaportes; la emisión de carbono de un país afecta a la lluvia en otro. El nacionalismo puede convertirse en un refugio identitario peligroso: la Europa fortaleza, el "primero los nuestros", el negacionismo ambiental como bandera patriótica. Por otro lado, las comunidades en la diáspora viven frecuentemente un nacionalismo desterritorializado — la "tierra" no es solo un territorio delimitado, es una lengua, una memoria, una forma de estar en el mundo. Frente al nacionalismo xenófobo y extractivista, se propone un patriotismo crítico y relacional: amar el lugar sin odiar a los demás, defender el suelo sin olvidar que la Tierra es un solo cuerpo. La Antropocénica necesita menos banderas y más alianzas entre quienes resisten la destrucción de sus mundos.

Odair Barros-Varela