Čohn'ó / Horizonte  |   PT  /  EN

Esta fue la primera palabra selk’nam que registró mi memoria, es más, podría decir, mi inconsciente, pues en sueño, se la decía a alguien.

Luego quise saberla en yagan, y no la puede encontrar. No la tengo en mis cuadernos, en los registros de mi abuela. Y en los materiales de Bridges, todas las palabras que hacen referencia a esta línea, para definir, a simple vista, la línea que pareciera unir la tierra y el cielo, o separar / unir el cielo del mar, en este caso más precisa, haciendo alusión a la vida yamana. Sólo hacen referencia, no hay una traducción literal en yagan para esta palabra, horizonte.

Esta escena típica, se describe en yagan como: karatapersonas que están dentro de las embarcaciones que están en el agua, habitando las costas de las islas y los canales de Tierra del Fuego, hasta el archipiélago Cabo de Hornos.

Si buscamos la definición de horizonte, ésta varía según su plano que se considera, el punto de vista del observador. 

El horizonte está vinculado a la curvatura de la tierra y al fenómeno de refracción. Esto hace que aquello que se halla en el horizonte pueda quedar oculto parcialmente.

En algunas definiciones que hacen referencia de algún modo al horizonte, en el diccionario de Bridges encuentro:

Kupamaseata – desaparecer de la vista al hundirse bajo el horizonte o bajo objetos que se interponen.

Makúmata – ir o venir del sur hacia el norte y desaparecer de la vista como un barco que rodea un cabo, o por debajo del horizonte, o como el sol detrás de una nube.

Uwalamaku – estar casi cubierto, a punto de desaparecer, como una roca con la marea alta, o una isla bajo el mar o el horizonte al alejarse de él.

De acuerdo a estas descripciones, creo que los antiguos yamana eran expertos conocedores de los horizontes ópticos y creería también, del astronómico y del horizonte aparente. Por su experiencia, viviendo gran parte del tiempo navegando en sus diminutas canoas a ras del agua. Donde la inmensidad era la puerta al mundo habitual. El océano la cuna mecedora de infinitas historias, silencios, encuentros y desencuentros. Vida y muerte. El mar como reflejo del universo. El cielo tatuado de rutas luminosas de navegación. Descender, desvanecerse o desaparecer en el horizonte, un barco, una canoa, al dirigirse a algún punto cardinal de la tierra. 

Elevarse en el horizonte, o sobre la tierra o las montañas como el sol, la luna o las estrellas. Nada menos que los primeros seres en habitar estas tierras y que hoy se encuentran en el firmamento como estrellas y también como nuestros antepasados.

Sin embargo, hay una palabra Uteka, que quiere decir; amanecer, alba, la primera luz del día antes de salir el sol. Lo que me hace pensar, un momento particular para observar esa línea definiendo el horizonte. Y tal vez de aquí, emerge esta misma palabra, como escena integrada y reproducida, para designar; las líneas horizontales que se pintan en el rostro, Uteka.

Cristina Zárraga Ikamanakipa