En teatro, así como en el cine — pero también en la pintura, el grabado y la fotografía, en imágenes relacionadas con ámbitos narrativos, representativos e interpretativos — la escena comprende una cierta unidad dramática de la narrativa, del montaje teatral o fílmico. Si en el origen del teatro entre los helenos, la escena (skene) era un dispositivo físico central en la zona donde tenía lugar la puesta en escena, con el tiempo el sentido del término pasó a designar toda la zona del escenario y, de ahí, por nueva extensión, el lugar imaginario — dramático, por así decirlo — de los acontecimientos escenificados, es decir, de la acción. En la Antropocénica, tomamos el concepto en lo que la palabra aporta, tanto de la antigua acepción — escenario-lugar de la acción — como del campo teórico de las artes del teatro y del audiovisual, considerada la escena también en su cualidad temporal, es decir, como una cierta unidad (o dinámica) que se reconoce en el contexto de la narrativa. Aquí se evidencia la relación que establecemos con el paisaje, o mejor, con un determinado tiempo de ese paisaje en la historia: la skyline de una metrópoli contemporánea, por ejemplo, repleta de acentos verticales, como escena específica de la forma y vida urbanas, típicas de la civilización hegemónica en el tiempo presente.
Silvio Luiz Cordeiro