El neologismo mantiene una relación con el concepto geológico Antropoceno, en aquello que se difunde científicamente, grosso modo, de la agencia humana en el ambiente, por tanto, las diversas acciones antrópicas que transformaron el mundo desde la llamada Gran Aceleración a partir de la década de 1950 y, de forma progresiva, por las sociedades contemporáneas bajo el impulso del capitalismo, en esta acepción temporal.
El nuevo término reconoce el hecho científico de los impactos que afectan a los procesos naturales, a escala global, con evidencias en el contexto estratigráfico del tiempo geológico reciente, identificadas por ejemplo en prospecciones por todo el planeta; sino que, sobre todo, designa la existencia de nuestra especie en el mundo, presencia que habita y así actúa en la mutación de los paisajes en el tiempo: las distintas acciones antrópicas se dieron y se dan en lugares / escenarios de las escenas humanas — referencia al teatro — en una primera instancia simbólica.
Por tanto, Antropocénica ("antropo" + "escénica") comprende el concepto científico que identifica la nueva época geológica propuesta — el Antropoceno — en la que reconocemos la intensidad y aceleración de las transformaciones provocadas por la humanidad en la Tierra; y retoma la metáfora del "mundo como teatro", como apertura al pensar e imaginar sobre las "escenas del drama humano en el teatro del mundo en mutación"; y el teatro, a su vez, como un término que envuelve también el concepto de ambiente construido. Tal amplitud traspasa las fronteras entre el Holoceno y el Pleistoceno al encontrar, en esta temporalidad más profunda, a los primeros de nuestra especie.
Para la Antropocénica, importan tanto las reflexiones de las Ciencias del Sistema Tierra como las consideraciones filosóficas sobre el Antropoceno, tal como son conceptualizadas en este glosario. Antropocénica observa a ese actor social que entra en escena desde un pasado distante, que vive y habita en sociedad; ser transformador, en los avances de sus tecnologías que, progresivamente, influyen en varios niveles y con impactos variados en las dinámicas del planeta, por su interacción con el ambiente, con otros seres y consigo mismo, es decir, consideradas las sociedades humanas. Personaje plural, protagonista de su propio drama, sujeto ambivalente, ambiguo, creador y destructor, que elabora e interactúa en su escena.
Antropocénica envuelve el paisaje diverso de la existencia humana, que actúa y expande sus acciones en el teatro del mundo, como por las narrativas de esta agencia de lo humano, de ahí que podamos referirnos a escenas de esa presencia activa, estén ellas expresadas en antiguas o nuevas ruinas, en redes urbanas, etc. El término remite además a otras expresiones artísticas más allá del teatro, como la pintura, el grabado, la fotografía, el cine — medios expresivos por los cuales artistas diversos elaboraron y elaboran imágenes e imaginarios de las acciones humanas —; y sugiere la difusa y masiva producción de imágenes — ya sea por la industria cultural de modo más amplio, ya sea por las personas, en posesión de dispositivos móviles de comunicación con sus cámaras integradas — en las relaciones sociales intermediadas por pantallas electrónicas en la existencia contemporánea de nuestra especie, marcada por la aceleración y la instantaneidad, por la incesante producción y consumo de las escenas humanas espetaculares del tiempo presente.
Silvo Luiz Cordeiro